El viajero

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El viajero-cuentos cortos

Me despertó la sacudida de las ruedas cuando tomamos tierra, auque no abrí los ojos inmediatamente seguí con ellos cerrados pero noté que había amanecido. A través de los parpados se filtraba una suave y anaranjada luz que me molestaba las pupilas e incomodaba en la postura que había quedado tras el largo sueño en que había sumergido a mi ser desde el comienzo del viaje. Solía dormir siempre en los aviones como si aquello formase parte de un ritual más profundo. Pensaba que era mi tiempo, ese tiempo del que creía que no poseía y que el destino me lo regalaba cada vez que me desplazaba. Era una absurda creencia pero sabía que era la única forma de conformarme y en cierto modo, un engaño más para poder continuar el ritmo que imponía la empresa y la carrera, no se a que meta, que comencé hace ya algunos años. Sentía que debía tomar otro rumbo, o por lo menos decidir que quería hacer con el resto de mi vida. Siempre aplazaba la decisión, como si la incertidumbre de una vida nueva fuese peor que continuar con algo que ya estaba muerto e inundaba de insatisfacción cualquier acción o energía que empleaba en seguir la existencia, que a duras penas, me conducía a un callejón sin salida. La amargura que me producía este raciocinio, hacía que desde tiempos lejanos, me tomase alguna copa de más para ayudar a arrinconar esos sentimientos de frustración que fabricaba en lo más recóndito del alma, alma que no imaginaba poseer por haberla vendido al diablo desde que principié la edificación de lo que imaginé sería mi gran obra.

Una azafata me tocó suavemente en el hombro porque estimó que debía despertarme,yo lo fingí, y con una media sonrisa la miré con los ojos entornados; me había sentido complacido por aquella determinación dado que alguna que otra vez a lo largo de mis peregrinaciones me había quedado rezagado en sacar la maleta del maletero, molestándome enormemente el hecho. No domino la psicología pero estaba firmemente convencido que en esa percepción tenía algo que ver con mi infancia y con los años que pasé en los Maristas de Valencia. Desde entonces se produce en mí sentimientos imagen fabricados por una esencia interior que no alcanzo a interpretar, elaborando un desafuero que transgrede e infringe esa estructura sagrada de la que imagino ser su autor y en la que me refugio como un naufrago varado en una playa solitaria y con un único tronco al que agarrarse para poder salir del vacío y aislamiento que produce la incomunicación emocional que todo ser esconde en aras de una estabilidad social y falsamente equilibrada.

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2 comentarios en “El viajero

  1. Una forma de describir un momento particular de reflexion interior. Puede ser dificil de entender pero no deja de ser interesante. Felicitaciones por la página.
    Muchos saludos.

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